Última actualización: 20.07.2008

 

Y los pétalos de su juventud adornaron para siempre la alfombra de adoquines viejos y asfalto cuarteado de aquel barrio. Pero eso fue mucho tiempo después, cuando aquel verano de nuestras vidas quedó perdido para siempre y nosotros no fuimos más que un eco de nombres a los que era difícil ponerles cara. (Antonio Soler)

 

¡¡COLABORA!!